"Disyuntiva entre la verdad trágica o la felicidad ilusoria basada en el engaño"
-En dedicación a Encarnita. Que muy de vez en cuando nos enseña algo sobre la vida.
Vivir. Cada uno elige como. ¿O no? A menudo nos quejamos de la vida que nos "ha tocado vivir", que no hemos podido elegir, que nadie (lavida) nos ha preguntado que queríamos. Pero ¿Y si nos preguntara? ¿Si te dieran a elegir entre una felicidad ilusoria basada en el engaño o una verdad trágica? Yo , bajo mi experiencia de casi dieciocho primaveras preferiría no tener que elegir, ya que poder fallar en la elección de nuestra propia vida pesa más que sentirse víctima de algo impuesto.
La verdad trágica. Siempre exigimos a los demás que sean sinceros, que "vayan de frente" (como se suele decir) , pero cuando la vida nos viene de frente nos derrumbamos. Cuando los daños son totales y no colaterales nos escondemos en los muros de la ilusión. Alomejor no somos tan fuertes como nos pensábamos. Yo no soy inmune a la verdad trágica. Aunque quizás este sea el secreto que esconde la vida: encontrar la esperanza y la felicidad ante las adversidades , lo que nos otorgaría un reconocimiento personal superior a lo demás.
Ahora mismo podrías estar siendo feliz acosta del engaño sin saberlo. Piénsalo durante un minuto. ¿Que pasaría si los pilares que sostentan tu vida se desplomaran en un abrir y cerrar de ojos debido a la corrosión provocada por las mentiras?
Yo, personalmente me sentiría fuera de lugar, descodificada y sin identidad. Y no hay nada más triste que no poseer una propia identidad con la que identificarte. Dejarías de ser todo aquello que siempre habías creído , y cuando no eres nada para ti mismo no eres nada para los demás.
Y la disyuntiva que se me ha propuesto me ha traido mas quebraderos de cabeza que los predeterminados, pero como ya se que en la vida no hay nada predeterminado, no me sorprendo.
Y aunque no tenga una firme conclusión, estoy feliz sobre mi divagación sobre el tema tratado.
Feliz, y espero que no acosta del engaño.
lunes, 15 de febrero de 2010
"Disyuntiva existente entre la verdad trágica y la felicidad ilusoria, basada en el engaño"
La sinceridad, lejos de ser una virtud, es una falta de educación impersonable.
Mucha gente alardea de su sinceridad, de sus " hay que decir siempre la verdad" o de sus "yo nunca me callo nada, siempre digo lo que pienso"
La sinceridad es necesaria, estamos de acuerdo, pero solo hay que aplicarla a uno mismo. De nada sirve engañarnos a nosotros mismos,pues simplemente nos hará enfrentarnos a un mundo creado por lo que querríamos que fuera y no a la vida tal y como es.
Sin embargo, ante la disyuntiva de informar a los demás de una verdad trágica, en todo caso, discrepo. Si es cierto que, como bien se ha dicho antes, la verdad es necesaria, pero, un buen día me dijo mi padre que si no vas a decir algo agradable, mejor mantenerse en silencio.
Ante cualquier cuestión de peso que nos plantee la vida, la sinceridad queda muy lejos, pues lo último que se pretende es hacer daño a la otra persona.
Pongamos por caso una enfermedad terminal que parezca el hermano de nuestro mejor amigo. Sufre, y le quedan a penas unas horas de vida y ves como su familia llora y teme por su vida. Y en realidad tú piensas : "pues sería mejor que muriera, dejaría de sufrir y no haría más daño a sus seres más queridos". Pero, ¡ay amigo!, cuando el que se va es tu hermano, harías lo que fuera por que no se marchase nunca. ¿De verdad le dirías a tu amigo lo que piensas realmente?¿Le harías más feliz así o dándole ánimos de que todo saldrá bien? Le dírias a una persona que le quedan a penas tres días de vida que se muere, y que no puedes hacer nada por evitarlo, con su consecuente depresión y hundimiento emocional?, ¿o intentarías hacerle ver que hay esperanza para que continuase luchando?
La vida tiene que basarse en hacer feliz a los demás y a uno mismo.
Engañarte, te hará infeliz, pero, realmente, si no los "engañas", les harás infelices a ellos.
La sinceridad, lejos de ser una virtud, es una falta de educación impersonable.
Mucha gente alardea de su sinceridad, de sus " hay que decir siempre la verdad" o de sus "yo nunca me callo nada, siempre digo lo que pienso"
La sinceridad es necesaria, estamos de acuerdo, pero solo hay que aplicarla a uno mismo. De nada sirve engañarnos a nosotros mismos,pues simplemente nos hará enfrentarnos a un mundo creado por lo que querríamos que fuera y no a la vida tal y como es.
Sin embargo, ante la disyuntiva de informar a los demás de una verdad trágica, en todo caso, discrepo. Si es cierto que, como bien se ha dicho antes, la verdad es necesaria, pero, un buen día me dijo mi padre que si no vas a decir algo agradable, mejor mantenerse en silencio.
Ante cualquier cuestión de peso que nos plantee la vida, la sinceridad queda muy lejos, pues lo último que se pretende es hacer daño a la otra persona.
Pongamos por caso una enfermedad terminal que parezca el hermano de nuestro mejor amigo. Sufre, y le quedan a penas unas horas de vida y ves como su familia llora y teme por su vida. Y en realidad tú piensas : "pues sería mejor que muriera, dejaría de sufrir y no haría más daño a sus seres más queridos". Pero, ¡ay amigo!, cuando el que se va es tu hermano, harías lo que fuera por que no se marchase nunca. ¿De verdad le dirías a tu amigo lo que piensas realmente?¿Le harías más feliz así o dándole ánimos de que todo saldrá bien? Le dírias a una persona que le quedan a penas tres días de vida que se muere, y que no puedes hacer nada por evitarlo, con su consecuente depresión y hundimiento emocional?, ¿o intentarías hacerle ver que hay esperanza para que continuase luchando?
La vida tiene que basarse en hacer feliz a los demás y a uno mismo.
Engañarte, te hará infeliz, pero, realmente, si no los "engañas", les harás infelices a ellos.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Aventura tercera
"¿Para que echar perfume a la vida?¿Para que si te escuece la herida?.. Me voy a volver a quedar sin volar para nada..."
- Es como que cada día que termina te dices: si no me hubiera levantado, tampoco habría pasado nada.
¿Sabes lo que te digo, no?
Pues así, día tras día, la desgana se apodera de mi cuerpo.
Pasan los días, las horas, y me quedo sentada, viendo dejar pasar el tiempo sin ningún aliciente que me ponga una sonrisa.
Te miras al espejo, y tu reflejo es un esperpento. Ojeras que te llegan a los pies, un pelo demasiado desaliñado y una cara de vampiro hacen que te asustes.
Pero..¿qué está pasando? ¿Dónde se fue el perfume de mi vida, el aroma a esperanza, a sueños? ¿Dónde se fue todo aquello en lo que creía?
Las lagrimas se convierten en un típico ritual nocturno, cuando sólo el cojín está presente..El peso del sabor salado que tienen mis labios es demasiado habitual, que hasta me he acostumbrado a mirarme y verme los ojos hincados.
Y así, como digo, día tras día.
-Podremos con todo.
-¿Tu crees? Yo ya..lo dudo.
Porque la esperanza de poder, de lograr lo impensable..las ganas, desaparecen. Porque los motivos que hay en mi vida, son insuficientes para lograr encontrar la motivación que me de ese impulso desde atrás y me impida querer sentarme a cada rato en el suelo del camino, con los brazos y las piernas cruzados y un NO PUEDO bien grande en la boca.
¿Para qué? ¿Para esto? Para esto, no lo hago, no hago nada. Ni lo intento, así, ni lo consigo, ni fracaso (que es lo más probable).
Tan sólo él me hace elevarme cada día, con un beso a lo más alto.
Los sueños rotos, la esperanza rota, las ilusiones borradas y una meta, que está cerca, pero demasiado lejana para lo que podré lograr conseguir..
Ya se sabe, sin ilusión, en este vida, se llega a bastante poco.
¿Para qué echar a volar? Total, una caída más, ya ni se note.
- Es como que cada día que termina te dices: si no me hubiera levantado, tampoco habría pasado nada.
¿Sabes lo que te digo, no?
Pues así, día tras día, la desgana se apodera de mi cuerpo.
Pasan los días, las horas, y me quedo sentada, viendo dejar pasar el tiempo sin ningún aliciente que me ponga una sonrisa.
Te miras al espejo, y tu reflejo es un esperpento. Ojeras que te llegan a los pies, un pelo demasiado desaliñado y una cara de vampiro hacen que te asustes.
Pero..¿qué está pasando? ¿Dónde se fue el perfume de mi vida, el aroma a esperanza, a sueños? ¿Dónde se fue todo aquello en lo que creía?
Las lagrimas se convierten en un típico ritual nocturno, cuando sólo el cojín está presente..El peso del sabor salado que tienen mis labios es demasiado habitual, que hasta me he acostumbrado a mirarme y verme los ojos hincados.
Y así, como digo, día tras día.
-Podremos con todo.
-¿Tu crees? Yo ya..lo dudo.
Porque la esperanza de poder, de lograr lo impensable..las ganas, desaparecen. Porque los motivos que hay en mi vida, son insuficientes para lograr encontrar la motivación que me de ese impulso desde atrás y me impida querer sentarme a cada rato en el suelo del camino, con los brazos y las piernas cruzados y un NO PUEDO bien grande en la boca.
¿Para qué? ¿Para esto? Para esto, no lo hago, no hago nada. Ni lo intento, así, ni lo consigo, ni fracaso (que es lo más probable).
Tan sólo él me hace elevarme cada día, con un beso a lo más alto.
Los sueños rotos, la esperanza rota, las ilusiones borradas y una meta, que está cerca, pero demasiado lejana para lo que podré lograr conseguir..
Ya se sabe, sin ilusión, en este vida, se llega a bastante poco.
¿Para qué echar a volar? Total, una caída más, ya ni se note.
sábado, 6 de febrero de 2010
"¿Para que echar perfume a la vida?¿Para que si te escuece la herida?.. Me voy a volver a quedar sin volar para nada..."
Como con un agujero en mitad del pecho.
¿Sabes como te digo?..
Cuando miras a las cuatro paredes de la habitacion en la que te encuentras, y es como si se desplomaran encima tuya..ejerciendo aún mas peso.
Cuando te miras a ti misma en el espejo con las lágrimas corriendo por tus mejillas y te dices palabras despreciantes. Desprecias la ilusion que has sentido, las ganas que has tenido de vivir que se han esfumado en pocas vueltas de reloj.
Los ojos ya te pican, como si tuvieras alergia. Y lo deseas. Deseas que fuera alergia.. pero no. Esto es mucho peor y no puede curarse con medicamentos.
Todavia no he encontrado el medicamento para la desgana y la apatía. Para las ganas de no hacer nada. Para evitar los cambios de humor.
Deseas que pase el tiempo..buscar una respuesta a cada momento, analizar cada situación ...
Deseas que vengan a buscarte por casualidad. Que alguien adivine lo que tu nisiquiera sabes. Lo exiges, aún sabiendo que es pedir demasiado
Te pican aún mas los ojos aunque las lágrimas hayan cesado.El ritmo inestable de tu respiración continúa y sigues mirandoa un punto fijo. Sigues escuchando la música lenta que te relaja aunque incremente tu llanto.
Las notas entran en tu cabeza y desordenan los pensamientos. Quizás por eso me guste escuchar música cuando me siento mal.. porque no me deja pensar. Un suave trompeteo o la suave melodía de una guitarra.
Sigues esperando que en cualquier momento pueda sonar tu timbre o tu móvil. Ese sonido desagradable que te despierta de una placentera siesta y te enfada.. podria convertirse en la mejor de las melodias si detrás trajese una sonrisa escondida esperando ver la tuya.Te preguntas porque esta vez eres tu la incapaz de salir a buscar lo que necesitas como siempre lo haces. Esta vez no puedes.
Me pesa más y más el cuerpo.. como si llevase una gran carga encima, un nudo en el estómago y la respiración entrecortada. Las manos y los pies fríos pero en cambio me arden las mejillas coloradas. Los ojos rojos de llorar. Las pestañas aconglomeradas por el rimmel y una melena de las que asusta a cualquiera.
Te atreves incluso a imaginar que la noche aún podria ser perfecta, mejorar la que me esperaba no debía ser muy difícil. Lo difícil era encontrar a alguien que quisiera alegrármela. O mas bien que ese alguien buscara a mí.
No quieres meterte en la cama, porque sabes que ahí el llanto se incrementa, aunque el cojín que abrazas cada noche intentase calmarte...
No quieres saber nada de nadie pero a la vez deseas salir y sentir el frio de la noche en tu cara. Quizá eso seque tus ojos y aminore el candor de tus mejillas..
Como con un agujero en mitad del pecho.
¿Sabes como te digo?..
Cuando miras a las cuatro paredes de la habitacion en la que te encuentras, y es como si se desplomaran encima tuya..ejerciendo aún mas peso.
Cuando te miras a ti misma en el espejo con las lágrimas corriendo por tus mejillas y te dices palabras despreciantes. Desprecias la ilusion que has sentido, las ganas que has tenido de vivir que se han esfumado en pocas vueltas de reloj.
Los ojos ya te pican, como si tuvieras alergia. Y lo deseas. Deseas que fuera alergia.. pero no. Esto es mucho peor y no puede curarse con medicamentos.
Todavia no he encontrado el medicamento para la desgana y la apatía. Para las ganas de no hacer nada. Para evitar los cambios de humor.
Deseas que pase el tiempo..buscar una respuesta a cada momento, analizar cada situación ...
Deseas que vengan a buscarte por casualidad. Que alguien adivine lo que tu nisiquiera sabes. Lo exiges, aún sabiendo que es pedir demasiado
Te pican aún mas los ojos aunque las lágrimas hayan cesado.El ritmo inestable de tu respiración continúa y sigues mirandoa un punto fijo. Sigues escuchando la música lenta que te relaja aunque incremente tu llanto.
Las notas entran en tu cabeza y desordenan los pensamientos. Quizás por eso me guste escuchar música cuando me siento mal.. porque no me deja pensar. Un suave trompeteo o la suave melodía de una guitarra.
Sigues esperando que en cualquier momento pueda sonar tu timbre o tu móvil. Ese sonido desagradable que te despierta de una placentera siesta y te enfada.. podria convertirse en la mejor de las melodias si detrás trajese una sonrisa escondida esperando ver la tuya.Te preguntas porque esta vez eres tu la incapaz de salir a buscar lo que necesitas como siempre lo haces. Esta vez no puedes.
Me pesa más y más el cuerpo.. como si llevase una gran carga encima, un nudo en el estómago y la respiración entrecortada. Las manos y los pies fríos pero en cambio me arden las mejillas coloradas. Los ojos rojos de llorar. Las pestañas aconglomeradas por el rimmel y una melena de las que asusta a cualquiera.
Te atreves incluso a imaginar que la noche aún podria ser perfecta, mejorar la que me esperaba no debía ser muy difícil. Lo difícil era encontrar a alguien que quisiera alegrármela. O mas bien que ese alguien buscara a mí.
No quieres meterte en la cama, porque sabes que ahí el llanto se incrementa, aunque el cojín que abrazas cada noche intentase calmarte...
No quieres saber nada de nadie pero a la vez deseas salir y sentir el frio de la noche en tu cara. Quizá eso seque tus ojos y aminore el candor de tus mejillas..
martes, 2 de febrero de 2010
Aventura Segunda.
"Sabes, echo de menos mirarme en tus ojos"
Sí. Es verdad. Lo echo de menos.
Igual que echo de menos tus manos en mi espalda, o tu estúpida pero dulce voz llamándome con un "susi".
Pero esto, de todo lo que pueda echar de menos en lo que se refiere a ti. Es lo peor. O lo mejor según como lo mires.
Extraño mirarte y ver mi reflejo, y repetirme una y otra vez que eres tú. Bueno que "eras tu"..
Extraño que acompañes tu mirada con una de tus sonrisas torcidas.
Extraño que alguien sea capaz de decirme todo sin decir una palabra. Tu podías. Pero lo siento, ahora yo ya no querré escucharte ( o mirarte ).
Lo peor llega cuando en mi recuerdo acompaño tu mirada con el misterio que escondía tu pestañeo. Nunca me han gustado las personas misteriosas, pero a ti te lo permití.. sólo por el reflejo que provocaban tus ojos al mirarme.
Ahora me miro en los espejos, en los escaparates cuando ando por la calle o hasta intento verme en la sombra. Escupen mi reflejo y me lo devuelven y ya.. nosé que hacer con él.
No tengo reflejo. Lo he buscado en todas las miradas que me rodean.No está.Mírate en el espejo, alomejor también te lo has quedado TÚ.
Sí. Es verdad. Lo echo de menos.
Igual que echo de menos tus manos en mi espalda, o tu estúpida pero dulce voz llamándome con un "susi".
Pero esto, de todo lo que pueda echar de menos en lo que se refiere a ti. Es lo peor. O lo mejor según como lo mires.
Extraño mirarte y ver mi reflejo, y repetirme una y otra vez que eres tú. Bueno que "eras tu"..
Extraño que acompañes tu mirada con una de tus sonrisas torcidas.
Extraño que alguien sea capaz de decirme todo sin decir una palabra. Tu podías. Pero lo siento, ahora yo ya no querré escucharte ( o mirarte ).
Lo peor llega cuando en mi recuerdo acompaño tu mirada con el misterio que escondía tu pestañeo. Nunca me han gustado las personas misteriosas, pero a ti te lo permití.. sólo por el reflejo que provocaban tus ojos al mirarme.
Ahora me miro en los espejos, en los escaparates cuando ando por la calle o hasta intento verme en la sombra. Escupen mi reflejo y me lo devuelven y ya.. nosé que hacer con él.
No tengo reflejo. Lo he buscado en todas las miradas que me rodean.No está.Mírate en el espejo, alomejor también te lo has quedado TÚ.
" ¿Sabes? echo de menos mirarme en tus ojos. "
De repente, abrió los ojos. Estaba a oscuras, a mitad de la noche, aproximadamente serían las dos, como pupilas tienen sus ojos verdes.
Se retorció un poco entre las sabanas intentando descifrar el significado del sueño, de ese sueño que le venía martirizando varias noches. Y es extraño, porque no era la típica pesadilla en la que un monstruo viene, te sigue y te come…no. Aquí, el que le seguía, era ella. Ella, tan dulce como siempre, atenta, pica, seductora…precisa; siempre en el momento justo sabía cómo sacarle una sonrisa. Bien, pues ella era la que, en su sueño, una bonita noche de verano, le perseguía en su cama, al ritmo sonoro de un estúpido programa televisivo. Los cuerpos se entrelazaban cual lazos de una cinta de gimnasia, con un movimiento ondulatorio la mar de preciso…y entonces, sonaba un beso y..¡puff! se acababa el sueño.
Se levantó aturdido, y se sentó al borde de la cama, con los pies ligeramente elevados del suelo, como flotando en el aire.
Pensó un momento, y tristemente se dio cuenta de que el corazón le latía deprisa, como un motor a punto de arrancar. Y se acordó de ella, de las veces que la había mirado de cerca, las veces que observó cada minúsculo detalle de su delicada piel, sus lunares, su sonrisa, su luz, sus ojos..
Esos en los que tanto de menos echaba mirarse.
De repente, abrió los ojos. Estaba a oscuras, a mitad de la noche, aproximadamente serían las dos, como pupilas tienen sus ojos verdes.
Se retorció un poco entre las sabanas intentando descifrar el significado del sueño, de ese sueño que le venía martirizando varias noches. Y es extraño, porque no era la típica pesadilla en la que un monstruo viene, te sigue y te come…no. Aquí, el que le seguía, era ella. Ella, tan dulce como siempre, atenta, pica, seductora…precisa; siempre en el momento justo sabía cómo sacarle una sonrisa. Bien, pues ella era la que, en su sueño, una bonita noche de verano, le perseguía en su cama, al ritmo sonoro de un estúpido programa televisivo. Los cuerpos se entrelazaban cual lazos de una cinta de gimnasia, con un movimiento ondulatorio la mar de preciso…y entonces, sonaba un beso y..¡puff! se acababa el sueño.
Se levantó aturdido, y se sentó al borde de la cama, con los pies ligeramente elevados del suelo, como flotando en el aire.
Pensó un momento, y tristemente se dio cuenta de que el corazón le latía deprisa, como un motor a punto de arrancar. Y se acordó de ella, de las veces que la había mirado de cerca, las veces que observó cada minúsculo detalle de su delicada piel, sus lunares, su sonrisa, su luz, sus ojos..
Esos en los que tanto de menos echaba mirarse.

Sé que esa frase era tuya, pero
no he podido resistirme.. ;)
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