viernes, 30 de abril de 2010

"La felicidad no tiene recetas; cada quién la cocina con la sazón de su propia meditación."

¿Quién establece lo que hace feliz a una persona? No hay una regla general. La felicidad no entiende de medidas ni de pesos, no es una cuestión de cantidad, aunque si de calidad. No hay unas pautas que puedas seguir, como cuando sigues paso a paso la receta de un dulce pastel…

Lo que a mi me hace o haría feliz, probablemente a ti no, y viceversa. Aunque ¿es posible alcanzar la felicidad completa?... Cada día sueñas y esperas con que el día siguiente te regale un nuevo color, un nuevo olor con el que vivir la vida. El día siguiente llega, y la vida no huele diferente.. y el sabor es el mismo. ¿Entonces? ¿Nos pasamos toda la vida “en busca de la felicidad”?.. Como si la felicidad fuera una montaña y siempre estuviéramos a los pies. ¿Qué esperamos? ¿Ser felices con 80 años? No lo creo amigo. Yo no.

También existen los que día a día.. si las vida no les da un nuevo color ellos lo pintan, aquello de “buscar la felicidad en las cosas pequeñas”¿Te suena? Hay días que comparto esta filosofia de vida, y de hecho me creo feliz por un momento, pero otros me parece estúpido, porque es como el que se conforma con un juguete roto. Como la mentalidad de los perdedores… como para poder dormir una noche más. ¿Sabes como te digo? Para creerme que mi vida hoy no es un fracaso. Porque si es un fracaso con 17 años, con 30 no quiero ni pensarlo.

Aún asi me gusta mi vida en su mayoría. Cambiaría muchas cosas, mas mías propias que de los demás.

Es cierto que me gustan las cosas pequeñas. Los detalles de papel inesperados y los besos y abrazos de caramelo mañaneros. Aunque hace tiempo que brillen por su ausencia. Me gusta levantar la persiana por las mañanas y ver el sol, ponerme un pantalón corto y anunciar que pronto llega el verano.

Y alomejor el verano me dice donde se ha escondido la felicidad, mientras tanto ire experimentado distintas especias para la propia receta de mi vida creyendome que soy feliz.



domingo, 4 de abril de 2010

Aventura Quinta.

"Los sordos piensan que los que bailan están locos"

¿Oyes mi música?
Suena al ritmo del son de mis pasos y el traqeteo que producen al caminar..
Suena al ritmo de las sonrisas que regalo en un día y las malas caras que se me ofrecen..
Suena al ritmo de los abrazos y los besos. De lo que quería ser y no fue..
Incluso Aún suena al ritmo de cierto pueblerino, pero sin darle demasiada importancia.

Me permite hacer todo tipo de bailes.. los más tradicionales y típicos, hasta las birguerias más extrañas..pasando por ciertos pasos característicos que me otorgan gracilidad.

A veces bailo sola y los sordos me miran a través de un cristal, cuchichean que estoy loca, que no soy la que era y que no hago más que meter la pata(no por lo mal que bailo claro está). Otras veces, algunos sordos se vuelven oyentes y deciden acompañar mis movimientos o yo adornar los suyos. Creamos danzas preciosas, dignas de recordar.. y prometemos ciegamente que siempre escucharemos la misma música ..