martes, 15 de febrero de 2011

Aventura Novena.

"He aprendido que una sonrisa es un modo económico de mejorar tu aspecto"


De lado, boca abajo, inclinada….PATAS ARRIBA. Así, así es como está mi vida desde… no recuerdo bien cuando. Solo sé que día a día se han disminuido mis sonrisas por minuto, y mi felicidad por metro cuadrado se vende más barata. Aprecio mucho más una simple llamada que antes era rutinaria, un simple mensaje que antes no me decía nada..ahora me hace la más feliz por un momento.

No importa si me pongo guapa y visto mis mejores camisas.. si dentro no tengo nada, mi aspecto será en blanco y negro. Mis ojos color avellana y mis largas pestañas no desprenden ilusión. Mis mejillas color melocotón se vuelven pálidas y olvidan la picardía en casa.. metida en la cama y en pijama.

En cambio.. si pudiese sonreír solo un poco, quizás al mirarme en algún reflejo me crea que soy feliz. Y si me lo creo quizás puedo serlo, y si lo soy y te sonrío , quizás también pueda hacer que tu mejores tu aspecto sonriendo en respuesta a mi sonrisa. Y si por cada sonrisa se contagia otra, se convierte en una retroalimentación positiva.

Comienza tu día con una sonrisa, verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo..

... así, así estoy preciosa(:

martes, 1 de febrero de 2011



He aprendido...que una sonrisa es un modo económico para mejorar tu aspecto.


Hay cosas en esta vida que son incontrolables.

Por ejemplo, el tiempo pasa muy rápido, en proporción a la sensación que percibimos de ello. En cuanto menos te das cuenta, te ves inmerso de tirantes a bufandas; y de jerseys a cinturones anchos a modo de falda.

En cambio, siempre pensé que el estado de ánimo dependía más de un autocontrol que de causas externas…

Cuando era pequeña, solía ponerme a llorar sin motivo, porque me apetecía. Me gustaba sentir el dulce sabor salado de las lágrimas en mis labios, mientras luego me dolía la cabeza de la congoja. Puede parecer raro, pero me gusta llorar de vez en cuando sin motivos aparentes, sin preocupaciones; pero con pena, dolor y tristeza. Me recuerda cuando era una enana y las muñecas se me aparecían solas en el armario del “cuarto de los trastos”.

Y, ¿ahora? ¿Qué hay de mí ahora?

Vivo dentro de una burbuja de jabón de la que no quiero salir. Me despierto y pienso en ti, en tu forma de quitarme la ropa con los ojos, y luego con las manos, o la boca.

Pienso en las incalculables veces que me he perdido en tu olor a playboy o las marcas que me han dejado tus colmillos en mi tripa. Y lo mejor, es que me encanta.

Gracias a estos detalles, recorro tu espalda, tu piel, tu cuello…en mi mente, mi mayor deseo, mi mayor vicio, mientras con mis labios voy recorriendo cada restante centímetro de tu cuerpo, con diminutos besos que me hacen llegar al paraíso del más profundo éxtasis.

Y dentro de todo esto, están mis tic tac, que laten con fuerza en el fondo de una cajita cerrada, la que solamente tú sabes donde se esconde la llave.

Y sí, parece de locos pensar que mis sonrisas dependen de tí, de un hombre, de mi hombre, de ese que me ha conseguido volver otra loca, locamente enamorada de ti.

Por eso, he aprendido con el tiempo que una sonrisa es la forma más bonita y barata de adornar tu rostro. Sin miedos, sin mentiras, una sonrisa sincera, de las de verdad, de esas que se escapan sin querer…de esas que no eres capaz de auto controlar. :)