domingo, 5 de febrero de 2012

Aventura Duodécima


"Ríe cuando quieras, pide disculpas cuando debas, y dejar ir lo que no puedes cambiar.."


Mi risa siempre se caracterizó por ser silenciosa. Nunca tenía un tono más alto que otro, siempre sumisa, ahogada entre las cuerdas de amistades dañinas que impedían mi crecimiento personal. Pero la vida y el tiempo me enseñaron a que cada cosa siempre tiene su lugar y que hay momentos que debes hacer lo incorrecto, simplemente porque quieres…así que decidí que mi risa sería sonora, y tras mucho practicar enfrente de mi espejo, conseguí soltar una carcajada..

Me gusta pedir disculpas, no me molesta ni me asusta pronunciar palabras de perdón. Cuando las circunstancias me encaminan a ello, me gusta saber que con un abrazo y una carta puedes hacer que ese hilo fino que une dos personas no se rompa..

La vida me ha dado muchas caídas, algunas relacionadas con amor, otras con amistad, pero siempre el mismo resultado: un cruce de caminos que te obliga a decidir, a priorizar, a seleccionar qué quieres que se quede y qué quieres que se marche…Observando a mi alrededor, y viendo quien se ha quedado…puedo decir que he elegido bien…

Y firmaría bajo un arcoíris de promesas que no quiero que nada cambie…

Entre nosotras :)


Gracias por enseñarme tanto…

sábado, 4 de febrero de 2012

"Ríe cuando quieras, pide disculpas cuando debas, y dejar ir lo que no puedes cambiar.."

Mejor dicho, cuando pueda. Cuando menos lo merezca, cuando la ocasión menos lo permita.
Cuando alguien lo haga conmigo, y acompañe mi risa ahogada en miradas de complicidad.
Cuando más lo necesito y menos lo consigo, cuando es espontáneo y sin motivo.
¿Mi favorita? La libre, sincera, SANA.. solo tuya, pero siempre nuestra.
¿La mejor?... La que no te esperas. Te sorprende como el frío siberiano repentino, y se esconde
por cada uno de los rincones de tu cuerpo dejando mella, y un buen dolor de tripa y boca, eso si, con buen sabor.
Espero que la subida de temperaturas no descienda la comisura de tus labios, ni de los míos...

...Y perdoname por las veces que reí sin ti. Si lo que debo y lo que siento, pienso.. no van de la mano.
Perdóname por no saber completar los huecos que dejaba tu mirada, y por darme cuenta tarde.
O no querer darme cuenta. Y las veces que pedí perdon sin deberlo, por colmar un corazon que no era el mío y allanar un terreno que no pisarían mis pies. Por una bandera blanca que no correspondía a mi batalla y no ondearía por mi victoria.
Perdóname sí por no entenderte... yo te perdono por no ayudarme a hacerlo... aunque ya nos hayamos perdido en este mar de preguntas sin marea que no llegan a puerto.

Aún así nunca te deje marchar,porque nose como hacerlo, no he aprendido a dejar de luchar por causas perdidas, ni a esperar por ellas. Es sin duda la asignatura que suspendo en cada convocatoria extra que me conceden... como trampas para mis pies y mis lágrimas. Y yo preocupada por cardiología...
No presumo de lo que superé, porque mis caídas son una primavera constante que florece perenne entre los poros de mi piel, recordándome que nunca supe dejar ir lo que no puedo cambiar..

...