"Ríe cuando quieras, pide disculpas cuando debas, y dejar ir lo que no puedes cambiar.."
Mi risa siempre se caracterizó por ser silenciosa. Nunca tenía un tono más alto que otro, siempre sumisa, ahogada entre las cuerdas de amistades dañinas que impedían mi crecimiento personal. Pero la vida y el tiempo me enseñaron a que cada cosa siempre tiene su lugar y que hay momentos que debes hacer lo incorrecto, simplemente porque quieres…así que decidí que mi risa sería sonora, y tras mucho practicar enfrente de mi espejo, conseguí soltar una carcajada..
Me gusta pedir disculpas, no me molesta ni me asusta pronunciar palabras de perdón. Cuando las circunstancias me encaminan a ello, me gusta saber que con un abrazo y una carta puedes hacer que ese hilo fino que une dos personas no se rompa..
La vida me ha dado muchas caídas, algunas relacionadas con amor, otras con amistad, pero siempre el mismo resultado: un cruce de caminos que te obliga a decidir, a priorizar, a seleccionar qué quieres que se quede y qué quieres que se marche…Observando a mi alrededor, y viendo quien se ha quedado…puedo decir que he elegido bien…
Y firmaría bajo un arcoíris de promesas que no quiero que nada cambie…
Entre nosotras :)

Gracias por enseñarme tanto…
