martes, 23 de abril de 2013


Yo, esa de las que nunca lloraba. De las que dijo, antes de caer yo te caes tú por mi tres veces antes, esas de que antes de sufrir hacía daño. Yo era de esas, pero ¿y ahora?
Es inevitable decir que tu recuerdo me atormenta el alma. Cada noche, cada mañana y cada minuto del día estás en mi mente. Hace más de veinte días que no te siento, y parece que sigas aquí conmigo. Extraño tu forma de abrazarme cuando tengo frío o la manera en la que me agarrabas la cabeza al besarme. Te echo de menos, y es imposible no pensar en ti, en los buenos momentos. En las cosas buenas que tienes, en la unión de nuestros cuerpos, en el deseo, en las noches eternas bajo las sábanas, en nuestro amor, en las risas, en tus cigarros…
¿Por qué? ¿por qué así? No lo entiendo…quisiera encontrar la manera de sentirme segura, de no dudar, de no quererte y que todo fuera sencillo…pero ya ves, me gusta hacer siempre las cosas complicadas.

lunes, 15 de abril de 2013

Desordenada Aventura décimocuarta

Será que el reciente caos de nuestra vida se extrapola a nuestro blog...alivia no ser la única... tequiero

Quizás así ayude. Quizás así me ayude, quizás así...
Basta de quizás, de sinsaberes. Corro riesgos y acepto la incertidumbre, pero mi ansiosa sed siempre me traiciona. ¿Con todo? ¿Impaciente? ¿Inestable? ... Pensé que a los veinte sería de lo más madura, ordenada y serena. 
Me siento, doblo mis piernas... sobre una terraza de un piso que colonizan mis pies nómadas. Mi cabeza no para de contrastar la libertad extrema y la cárcel que a veces sufren mis pestañas. No tengo ni idea. No tiene ni idea. No tienen ni idea. ¿Quién?
Arriba y abajo, negro y blanco... con lo que mis pinceles adoran el gris... pero esque el suelo de Madrid parece no tener punto medio, ni yo encontrar aceras estables, ni besos prolongados.

Hoy me regala una media luna, borrosa por mi astigmatismo..

Anhelo quien diagnostique las dioptrías de mi estado de ánimo, para aclarar lo borroso, mostrar la nitidez que me robo yo a mi misma, mostrarte a ti, que me muestre yo ...

lunes, 1 de abril de 2013

perdona el retraso...

...y que esta vez no haya seguido la frase, como siempre. Pero necesitaba poner estas cosas en algún sitio, para sentir que no se quedan dentro de mí.

Te quiero




Hoy es lunes y se supone que deberíamos estar de regreso. De vuelta de la recuperación de un amor que se esfumó volando a ninguna parte. Y sin embargo, estamos aquí; yo en mi habitación, más ordenada que nunca por intentar distraer mi mente y tú…no se dónde estarás, solo espero que estés bien.
Y es que por más que intenté darte todo no fue suficiente, no hubo ese algo que hizo que sintieras que todo era diferente. Hace 4 días que te resignaste a vivir sin mi, sin más. No buscaste un poco, no intentaste aferrarte a un clavo ardiendo pero que tenía ganas de enfriarse, muchas. No. Preferiste servirte de promesas, de intenciones de boquilla y de lágrimas secas. Pero sobre todo de resignación, una tan grande que me hizo volver a la realidad de un bofetón.
Me siento estúpida, triste y decepcionada contigo. Nunca creí que esto terminaría así. Pensé que lucharías por mí, al igual que yo siempre hice contigo, por ese nosotros que intenté crear, por esa bonita historia que empezó hace un año y cuatro meses…pero no fue así. Un día veintinueve comenzó con un beso miedoso, en los labios, con miedo y muy rápido…y un veintinueve terminó con un beso en la mejilla y una caricia de mi mano en tu nuca. Se acabó. Y aún no me hago a la idea. Me siento libre y aunque me duele se que he actuado correctamente… no eres el hombre de mi vida, y lo supe a los pocos meses de conocerte. Quizá nuestro problema es que nos fuimos conociendo al estar juntos, y hubo cosas de ti que nunca conseguí aguantar. Ahora ya es tarde para buscar un por qué, o mejor dicho, una respuesta a ese por qué. Tan solo me queda mirar tus fotos y sentir esa llama recién apagada que aun huele a sueños rotos…