martes, 23 de abril de 2013


Yo, esa de las que nunca lloraba. De las que dijo, antes de caer yo te caes tú por mi tres veces antes, esas de que antes de sufrir hacía daño. Yo era de esas, pero ¿y ahora?
Es inevitable decir que tu recuerdo me atormenta el alma. Cada noche, cada mañana y cada minuto del día estás en mi mente. Hace más de veinte días que no te siento, y parece que sigas aquí conmigo. Extraño tu forma de abrazarme cuando tengo frío o la manera en la que me agarrabas la cabeza al besarme. Te echo de menos, y es imposible no pensar en ti, en los buenos momentos. En las cosas buenas que tienes, en la unión de nuestros cuerpos, en el deseo, en las noches eternas bajo las sábanas, en nuestro amor, en las risas, en tus cigarros…
¿Por qué? ¿por qué así? No lo entiendo…quisiera encontrar la manera de sentirme segura, de no dudar, de no quererte y que todo fuera sencillo…pero ya ves, me gusta hacer siempre las cosas complicadas.

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