lunes, 1 de abril de 2013

perdona el retraso...

...y que esta vez no haya seguido la frase, como siempre. Pero necesitaba poner estas cosas en algún sitio, para sentir que no se quedan dentro de mí.

Te quiero




Hoy es lunes y se supone que deberíamos estar de regreso. De vuelta de la recuperación de un amor que se esfumó volando a ninguna parte. Y sin embargo, estamos aquí; yo en mi habitación, más ordenada que nunca por intentar distraer mi mente y tú…no se dónde estarás, solo espero que estés bien.
Y es que por más que intenté darte todo no fue suficiente, no hubo ese algo que hizo que sintieras que todo era diferente. Hace 4 días que te resignaste a vivir sin mi, sin más. No buscaste un poco, no intentaste aferrarte a un clavo ardiendo pero que tenía ganas de enfriarse, muchas. No. Preferiste servirte de promesas, de intenciones de boquilla y de lágrimas secas. Pero sobre todo de resignación, una tan grande que me hizo volver a la realidad de un bofetón.
Me siento estúpida, triste y decepcionada contigo. Nunca creí que esto terminaría así. Pensé que lucharías por mí, al igual que yo siempre hice contigo, por ese nosotros que intenté crear, por esa bonita historia que empezó hace un año y cuatro meses…pero no fue así. Un día veintinueve comenzó con un beso miedoso, en los labios, con miedo y muy rápido…y un veintinueve terminó con un beso en la mejilla y una caricia de mi mano en tu nuca. Se acabó. Y aún no me hago a la idea. Me siento libre y aunque me duele se que he actuado correctamente… no eres el hombre de mi vida, y lo supe a los pocos meses de conocerte. Quizá nuestro problema es que nos fuimos conociendo al estar juntos, y hubo cosas de ti que nunca conseguí aguantar. Ahora ya es tarde para buscar un por qué, o mejor dicho, una respuesta a ese por qué. Tan solo me queda mirar tus fotos y sentir esa llama recién apagada que aun huele a sueños rotos…

1 comentario:

  1. La resignación no debería estar en la receta de vida de nadie..
    Sabes que no hay pócimas de consuelo, pero en mi siempre hallarás gotitas de esperanza...
    tequieromen

    ResponderEliminar