martes, 5 de febrero de 2013

"CUANDO NUESTRAS MIRADAS DE ENTIENDEN INCLUSO POR ESCRITO"

Y como si de un juego se tratase. Mis ojos encontraron los tuyos. Cómo me gusta hablar de ojos, de miradas, pestañas y pupilas. De lo que implican y suspiran. De lo fácil de muestran y de lo misterioso que insinúan. De acomodar almas en miradas suspendidas en un vacío aún por descubrir.

Y ahora apelo a tí, alma mía, compañera de vida, te pido que hagamos recuento de las miradas que se volvieron analfabetas, aprendieron otro idioma o dialecto y se volvieron ajenas al ciclo de mi pestañeo.

Aunque hablar de amor sería lo esperado y facil tras este verso; mi alma me lee y te cuenta otro tipo de amor, del que voló. Pero no se perdió, lo transformamos juntas en un latido latente. Otros amores surcan ya los mares de Oceanía, y los que creía en la Antártida se han paseado por los granos de arena que rodean mis pies. Y es que Latente viene de latido. De latido latente que bombea el resquicio de reflejos de pupilas, tuyas y mías.

Pero se mueren mis costillas por contarte las veces que mis pestañas no tuvieron que apenas moverse para recibir centelleantes esperanzas en versos mirados con amor. Será lo que de vida a mis ojos y no el recuento de mareas que creas en mis párpados, mareas desacompasadas con la luna y acompasadas al antojo de tus pies.


Y A ti, gujano, En memoria de los versos que me lanzabas desde la mesa verde contigua, versos expresados en manías suplidas, en versos que echo de menos pero que siempre podre volver mi alma hacia ellos..


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