miércoles, 21 de julio de 2010

"Es como encontrarse con un melocotón, al principio sólo se ve lo áspero y rugoso"


Yo nunca he comido la piel del melocotón. Desde pequeña, el melocotón se tenía que pelar .. no como la manzana o la pera. Y esque la piel del melocotón no es fea, es más..si te detienes es bonita, asemejándose a la textura de los pichis de pana que me ponia mi madre de pequeña.
Si acaricias un melocotón para un lado es más aspero que para el otro..exáctamente como los tiburones. Quizás sea eso... y la clave sea adivinar cual es el sentido de la piel del melocotón que tienes entre manos.
Cuando no encontramos el sentido a la primera .. tiramos el melocotón por la primera alcantarilla que encontramos, "está verde, necesita madurar"- decimos- y probablemente sea el más tierno y jugoso melocotón que jamás vayas a encontrar. Son especiales. No tienen un color específico, simplemente son... color melocotón. Tú eres un melocotón...

Será cuando observes las tonalidades interiores del melocotón...desde un pálido naranja hacia un rojo pasión cerca del corazón del mismo. Un corazón color marrón, como la arena de la playa mojada. Un corazón con forma de laberinto donde podrías perderte si consigues llegar al final, y alli encontrarías un duende.

¿Cual sería tu sentido si fueses un melocotón?El mío tendería hacia donde abunden las caricias y los besos, no tienes que buscarme el norte ni el sur... únicamente mirar donde miran mis ojos y rozar mi piel en esa dirección. Ese es el sentido de mi piel. El sentido que tu quieras darle...

Y esque mis mejillas son, color melocotón.