lunes, 6 de mayo de 2013


Intenté gastar mis ganas de ti en otro cuerpo, en otra alma que no tuviera nada que ver contigo, que no fuera tú. Intenté distraer mis pensamientos, volverme loca, quererte menos y no acordarme de ti mientras cometía las locuras. Busqué ahogar mis miedos, mis complejos y mi entereza en chupitos que me nublaran la mente, para pensarte menos, para olvidar el daño, para olvidarte…

Busqué buscarte menos en sus brazos, en los besos o en las caricias que recibí. Quería no sentirte, no añorarte, no pensar en ti…

Pero no fue posible. Cada día sigues viniendo a visitarme. Cada noche pienso en ti antes de entrar en la fase de sueño más profunda. Cada día te echo de menos…

No hay comentarios:

Publicar un comentario