martes, 2 de febrero de 2010

" ¿Sabes? echo de menos mirarme en tus ojos. "


De repente, abrió los ojos. Estaba a oscuras, a mitad de la noche, aproximadamente serían las dos, como pupilas tienen sus ojos verdes.
Se retorció un poco entre las sabanas intentando descifrar el significado del sueño, de ese sueño que le venía martirizando varias noches. Y es extraño, porque no era la típica pesadilla en la que un monstruo viene, te sigue y te come…no. Aquí, el que le seguía, era ella. Ella, tan dulce como siempre, atenta, pica, seductora…precisa; siempre en el momento justo sabía cómo sacarle una sonrisa. Bien, pues ella era la que, en su sueño, una bonita noche de verano, le perseguía en su cama, al ritmo sonoro de un estúpido programa televisivo. Los cuerpos se entrelazaban cual lazos de una cinta de gimnasia, con un movimiento ondulatorio la mar de preciso…y entonces, sonaba un beso y..¡puff! se acababa el sueño.
Se levantó aturdido, y se sentó al borde de la cama, con los pies ligeramente elevados del suelo, como flotando en el aire.
Pensó un momento, y tristemente se dio cuenta de que el corazón le latía deprisa, como un motor a punto de arrancar. Y se acordó de ella, de las veces que la había mirado de cerca, las veces que observó cada minúsculo detalle de su delicada piel, sus lunares, su sonrisa, su luz, sus ojos..
Esos en los que tanto de menos echaba mirarse.






Sé que esa frase era tuya, pero
no he podido resistirme.. ;)

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