-PARTE 1-
Comienzo, sin saber si habrá parte dos. Siquiera sin saber si esto es la parte uno, o si hay alguna parte... o tantas que sea imposible describir. Comienzo sin saber si quiero comenzar, por si no puedo detenerme o por si me estanco delante de la estación, y mis dedos anclados se van de vacaciones.
De vacaciones como tú, como yo. De vacaciones del corazón, o de la mente. O al final vacaciones de nada porque no paras de sumergirte en caracolas que dan vueltas a tu alma y terminan sin terminar. Pero no me dejes hablar de finales. Hablemos de principios, principios y continuaciones. Algunos sabéis como odio los finales, y más los que son a medias, o los que no entiendo.. o los que no explicamos por hacer un poco más complicada esta sucesión inevitable de días.
Escribo porque me sangra el aliento, porque me vuelan las alas que me robaste y mis pies esperan parados volver a encontrarse con los tuyos. Al igual que mis manos nostálgicas recuerdan las tuyas a mi alrededor, o cómo deje de contar veranos.. si alfinal de cada uno se explotaba la pequeña pero robusta pompa de jabón. O como corretean por mi cabeza las palabras, que al final se hacen frases... y pondria tu nombre como cada final. Y tambien como cada principio. Y como se mezclan las experiencias y desean salir nuevas aventuras, bajo este encapotado cielo del norte, encima de ésta arena fina y fría... Ésto no va sobre tí,ni sobre mí ni sobre él. No va sobre nada, o sobre todo, ¡Cómo me gustan los absolutos! Aunque temo absolutizar mi vida cuando me muera de amor...
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